¿Es buena la dieta "keto"?

Estamos viendo y escuchando mucha publicidad en cuanto a la dieta “keto” y seguramente sabemos que alguien la está siguiendo o la siguió con diferentes experiencias y resultados.

Existe mucha controversia en cuanto si la dieta cetogénica es buena o no. Esta dieta se anuncia como la maravilla para bajar de peso, pero realmente fue diseñada como un plan médico y puede tener serios riesgos a la salud. Esta dieta, inicialmente es usada para pacientes con epilepsia, especialmente en niños y lo que hace es que forza al organismo a utilizar otro tipo de combustible para su funcionamiento.

La dieta está compuesta mayormente por carnes frescas, huevos, queso, pescado, nata montada con alto porcentaje de grasa, mantequilla, aceites, frutos secos y semillas. Se añaden frutas, verduras y hortalizas en pequeñas cantidades.

Las proteínas también pueden ser una fuente de energía, de hecho, cuando la dieta tiene pocos hidratos de carbono o una persona está en situación de inanición, las proteínas son la única buena fuente disponible para la síntesis de novo de glucosa. El proceso se denomina gluconeogenia (producción de gluocosa), la cual se da en el hígado.

A la falta de glucosa obtenida por los carbohidratos, existen los aminoácidos que se pueden convertir en glucosa; estos aminoácidos son lisina y treonina. Dan lugar a productos que se convierten en cetonas y se utilizan para obtener energía, por lo que se conocen como aminoácidos cetogénicos.

Es necesario añadir un suplemento de múltiples vitaminas y minerales como calcio, vitamina D y selenio, los profesionales de la salud saben las cantidades de estas vitaminas y minerales que requiere el paciente, ya que se puede caer en toxicidad con lo cual pone en riesgo su salud.

Antes de iniciar la DC, hay que descartar la existencia de enfermedades metabólicas que contraindiquen de forma absoluta el uso de la DC. El profesional de la salud, nutriólogo o nutricionista deberá de realizar una anamnesis y una exploración física detalladas que incluyan tanto la historia dietética como una antropometría completa (peso, talla y pliegues cutáneos) para estimar cuál es el estado de nutrición del paciente; asimismo el profesional de la salud deberá solicitar análisis clínicos que complementa su historial clínico nutrimental para determinar el estado de salud del paciente e ir controlando y motironeando los valores que sean los correctos y determinar si es candidato para este tipo de dieta.

Debido a que es una dieta que no aporta todos los nutrientes que el organismo necesita, no se recomienda llevarla por más de 6 semanas ya que se comenzará a tener deficiencias de nutrientes que originan riesgos a la salud.

Los riesgos:

El mayor de los riesgos de la dieta es el alto consumo de grasa saturada que puede originar paro cardíaco y aumento del LDL (colesterol malo). Se recomienda no mayor al 7% del total de ingesta de las calorías diarias. Recordemos que el profesional de la salud deberá de determinar, de acuerdo al historial clínico-nutricional previo, cuánta es la ingesta diaria recomendada por cada paciente.

Otro riesgo importante es la deficiencia de nutrientes. Al no incluir la variedad de frutas, verduras y legumbres, se corres el riesgo de gran deficiencia de micronutrientes, incluyendo selenio, magnesio, fósforo y vitamina B y C.

Problemas de hígado. Con tanta grasa que hay por metabolizar, esta dieta puede dañar el hígado y en caso de haber problemas previos en hígado, agravarlos.

Problemas de riñones. Los riñones ayudan a metabolizar las proteínas y esta dieta sobrecarga el trabajo de éstos.

Estreñimiento debido a que esta dieta es pobre en fibra como la que contiene los granos y legumbres.

Cambio de humor. El cerebro necesita el azúcar de los carbohidratos saludables para su funcionamiento. Las dietas bajas en carbohidratos pueden causar confusión e irritabilidad.

Las dietas bajas en carbohidratos más comunes son las de Atkins y Paleo, las cuales modifican lo que es una verdadera dieta cetogénica e igual generan los mismos riesgos.

Es verdad que se baja rápidamente de peso con estas dietas pero resulta un tanto difícil de mantenerlas ya que son muy restrictivas, y lo que también es verdad es que una vez que se retoma la dieta normal el peso se vuelve a ganar.

Lo ideal es consultar con un profesional de la salud, nutriólogo o nutricionista para tener una guía saludable cambiando los malos hábitos y adquiriendo nuevos buenos hábitos que eviten poner en riesgo la salud.

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